Queridísimo lector/a, tengo un picante relato que contaros, arrancado de las páginas de la historia, emperifollado y verídico, aunque os garantizo que estimulará vuestros sentidos. Es la historia de Renard. Una hermosa y joven aristócrata, cuyas tendencias sexuales abarcaban una amplia gama. Desde las más dulces a las más brutales. ¿Quién no sueña con satisfacer cada espasmo de lujuria, alimentar toda ansia depravada? Ella tenía total inmunidad para desarrollar sus instintos. Infligía dolor y placer con igual entusiasmo. Hasta que un día, se encontró a merced de un hombre tan perverso como ella. Un hombre cuya destreza en el arte del dolor, excedía la suya propia. Con qué facilidad uno pasa de depredador a presa. Y con qué rapidez el placer se quita a unos y se entrega a otros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario